Por varios días lo pensé, esa idea recorrió mi mente. Si se escapaba no habría marcha atrás. Decidí hacerlo antes de las 15:00 horas, tal como un amigo aconsejó, tomé el teléfono, busqué el nombre de la damisela, con la mente era inútil llamarla, presioné el botón "llamar" y esperé. Seis días antes anoté su número telefónico, lo escribí mal.
La demora valió la pena, aguardé tal como debí hacerlo. Pero por qué no revisé el número, antes de ingresarlo a la lista de contactos de mi celular. No lo sé, cometí un error que no se perdona, ni el juzgado más benébolo omitiría tal falla.
Queda esperar, a verla conectada en el sistema de conversación indirecta virtual, también llamado "Messenger", pedirle su número con un pretexto, que lo anoté mal, se borró mi memoria, perdí mi teléfono. Algo se me ocurriría, mientras tanto sigo en mi rutina, jugando con las palabras, editando, viendo fotografías, discutiendo, salvando a los acentos, cuidando a los desprotegidos vocablos, vámonos ya.
Cambié de lugar, ahora mi asiento, cubículo, escritorio, calabocito o área de trabajo está a menos de 15 pasos de los editores, jefes, jueces de mis actos y perjurias. Mi escritorio es común y corriente, colores ténues lo adornan, la única vida que hay aquí es de quien escribe las siguientes líneas, no hay calor, esa sensación confortable. Solo fotografías que coloqué a la derecha del escritorio, un recorte de The Beatles, de su disco Revolver, un dibujo que me hicieron, además del letrero que imprimió el departamento de Recursos Humanos cuando cumplí 27 años. Sobre la base, donde descansa la computadora, hay revistas, periódicos viejos, un manual de estilo editado por el periódico, carpetas llenas de papeles, flyers, y etc.
Dejé de escribir a las 14:27, bajé al comedor a digerir los sacrosantos alimentos, me demoré casi una hora, pero valió la pena, buena charla, compañía agradable, coca cola, pechuga de pollo, "green salad" o verduritas para los amigos, salsa, frijoles y arroz. De todo un poco para aminorar el estres. Creo que es momento de volver a la rutina, escribir hasta el hastío, nos vemos después, cuando la inspiración toque a la puerta otra vez.
"´CAUSE THERE´S A HOLE IN MY SOUL. LOOKING AT THE UNIVERSE, TRYING TO FIND LIGHT BEYOND STARS, PLANETS AND THE DARK HORIZON"...
lunes, 16 de noviembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
Te regalo un trozo de mi alma
Todavía hace calor mientras no se despide el onceavo visitante, el caballero otoñal. A la catrina le rogué llevarse los calurosos días, pero dejó noviembre a muchos con la alma tibia.
Necesito una mentira para sentirme mejor, acá en el noroeste yace el polo norte, a 16 grados centígrados, entre cuatro paredes y la magia del clima artificial.
Antes de estas fechas, recuerdo hace algunos años, escribí este pensamiento. Lo inspiró una perdida, una dama que me destrozó el corazón, a la fecha no le guardo rencor pero sí le replico en silencio porque se rindió muy pronto.
Te regalo un trozo de mi alma
Reconocer cuando las horas,
se han desvanecido,
es como vivir entre zorras,
cuando tu ni siquiera has venido.
No, No, que no marque el reloj,
los minutos parecen morados,
cuál color me trae un verbo como obligó
que es pasado más no recordados.
Como antología veniste a llorar,
suplicándome vuelve una vez más,
sin saber que el callar,
es estar entre las ramas.
Ese cuadro de la pared,
no parece recuadrado,
es la odisea de coger
caminos vanos de retardo.
No estás para observarlo,
el espejo que se inclina para verte,
ya no puedo controlarlo,
es mi corazón en el taburete.
Ahi lo dejé la última vez,
recuerdas cuando nos dijimos adiós,
fue quizá para siempre en viernes,
pero fue miércoles día cinco y no dos.
Se terminó, dejamos que muriera,
dices "no te quedó claro",
te repito estoy enamorado y quiera
no me equivoque, aun no te he olvidado.
Que se mate el reloj con su veneno,
los segundos vagos y minutos tercos
manecillas menos, rencillas en ameno,
la corta vida llega por sólo barcos.
Horas imprudentes han de llegar,
en este puerto van a encallar,
siempre estuviste presente,
más cuando decìas espera y detente.
Qué te falta para entender,
yo no puedo comprender,
es más lógico que me mates,
a dejarme vivo cada martes.
Hoy lo he logrado,
plasmar palabras de un sentimiento ahogado,
mi corazón sigue latente
pero mi alma está en el puente.
Voy a brincar al vacio,
si te preocupas grita "No Dios Mio".
Si no te importo déjame loco,
que al cabo mi cordura te importa poco.
Ya mi pluma imprudente voy a secar,
tu jugaste el papel que deseaste actuar,
mis horas contadas están,
pero sólo para ti porque voy rumbo a San Juán.
Necesito una mentira para sentirme mejor, acá en el noroeste yace el polo norte, a 16 grados centígrados, entre cuatro paredes y la magia del clima artificial.
Antes de estas fechas, recuerdo hace algunos años, escribí este pensamiento. Lo inspiró una perdida, una dama que me destrozó el corazón, a la fecha no le guardo rencor pero sí le replico en silencio porque se rindió muy pronto.
Te regalo un trozo de mi alma
Reconocer cuando las horas,
se han desvanecido,
es como vivir entre zorras,
cuando tu ni siquiera has venido.
No, No, que no marque el reloj,
los minutos parecen morados,
cuál color me trae un verbo como obligó
que es pasado más no recordados.
Como antología veniste a llorar,
suplicándome vuelve una vez más,
sin saber que el callar,
es estar entre las ramas.
Ese cuadro de la pared,
no parece recuadrado,
es la odisea de coger
caminos vanos de retardo.
No estás para observarlo,
el espejo que se inclina para verte,
ya no puedo controlarlo,
es mi corazón en el taburete.
Ahi lo dejé la última vez,
recuerdas cuando nos dijimos adiós,
fue quizá para siempre en viernes,
pero fue miércoles día cinco y no dos.
Se terminó, dejamos que muriera,
dices "no te quedó claro",
te repito estoy enamorado y quiera
no me equivoque, aun no te he olvidado.
Que se mate el reloj con su veneno,
los segundos vagos y minutos tercos
manecillas menos, rencillas en ameno,
la corta vida llega por sólo barcos.
Horas imprudentes han de llegar,
en este puerto van a encallar,
siempre estuviste presente,
más cuando decìas espera y detente.
Qué te falta para entender,
yo no puedo comprender,
es más lógico que me mates,
a dejarme vivo cada martes.
Hoy lo he logrado,
plasmar palabras de un sentimiento ahogado,
mi corazón sigue latente
pero mi alma está en el puente.
Voy a brincar al vacio,
si te preocupas grita "No Dios Mio".
Si no te importo déjame loco,
que al cabo mi cordura te importa poco.
Ya mi pluma imprudente voy a secar,
tu jugaste el papel que deseaste actuar,
mis horas contadas están,
pero sólo para ti porque voy rumbo a San Juán.
lunes, 12 de octubre de 2009
MAESTRO RUY ALFONSO FRANCO
Del maestro Ruy Alfonso Franco siempre le admiré su manera desafiante de afrontar la vida. Su ironía y sarcasmo ante la existencia del ser humano era como un plato de carnes frías y quesos europeos, comiéndolo a pequeños bocados para después pasarlo con una copa de vino tinto.
Esta entrada va dedicada a su memoria, recientemente dejó de existir y lo envidio enormemente. El maestro Franco siempre presumía su postura ante Dios, la religión, la Iglesia Católica, nada a favor. En sus clases nos habló que los evangelizadores provenientes de Europa fueron los responsables de quitarnos nuestras deidades y creencias con que nos formamos, bueno se formaron los aztecas. Ellos impusieron la escritura ibérica así como las doctrinas ideológicas, trajeron un Dios blanco y de barba, clavado en una cruz y sentenciaron al águila emplumada que idolatraron nuestros antepasados.
De ese momento conquistador, no permitieron a los indígenas que se acercaran a las letras, los mantuvieron en la ignorancia, negándoles su derecho a los libros. Pero algunos se atrevieron y rompieron las reglas, a escondidas leyeron varios libros y descubrieron que tenían derechos, libertad de pensamiento y culto, sólo faltó una chispa detonante para que estallara esa lucha contra el imperialismo español.
Envidio los últimos momentos del profesor Franco. Por fin se transformó en un sabio completo porque le fue revelado el conocimiento que hasta hoy ningún ser vivo en la tierra posee... ¿Qué hay después de la muerte?
En todos los libros que el maestro coleccionó había hipótesis acerca del más allá, muchas ideas sin comprobar pero ahora sus páginas amarillentas son material de desecho, el profesor Franco alcanzó la respuesta a los 64 mil pesos.
Esta entrada va dedicada a su memoria, recientemente dejó de existir y lo envidio enormemente. El maestro Franco siempre presumía su postura ante Dios, la religión, la Iglesia Católica, nada a favor. En sus clases nos habló que los evangelizadores provenientes de Europa fueron los responsables de quitarnos nuestras deidades y creencias con que nos formamos, bueno se formaron los aztecas. Ellos impusieron la escritura ibérica así como las doctrinas ideológicas, trajeron un Dios blanco y de barba, clavado en una cruz y sentenciaron al águila emplumada que idolatraron nuestros antepasados.
De ese momento conquistador, no permitieron a los indígenas que se acercaran a las letras, los mantuvieron en la ignorancia, negándoles su derecho a los libros. Pero algunos se atrevieron y rompieron las reglas, a escondidas leyeron varios libros y descubrieron que tenían derechos, libertad de pensamiento y culto, sólo faltó una chispa detonante para que estallara esa lucha contra el imperialismo español.
Envidio los últimos momentos del profesor Franco. Por fin se transformó en un sabio completo porque le fue revelado el conocimiento que hasta hoy ningún ser vivo en la tierra posee... ¿Qué hay después de la muerte?
En todos los libros que el maestro coleccionó había hipótesis acerca del más allá, muchas ideas sin comprobar pero ahora sus páginas amarillentas son material de desecho, el profesor Franco alcanzó la respuesta a los 64 mil pesos.
domingo, 4 de octubre de 2009
Sabor a miel
SUMARIO
Aunque hace más de 80 años que dejó San Marcos, su pueblo natal, Hemeterio jamás olvidó el aroma de los ingenios cañeros
EL CHILILLO, Mazatlán._ Lo que el Río Presidio no arrastró entre sus aguas fueron los olores a caña y miel que Hemeterio Sánchez Figueroa conserva de su pueblo natal, San Marcos.
Aunque hace más de 80 años que dejó San Marcos, su pueblo natal, Hemeterio jamás olvidó el aroma de los ingenios cañeros
EL CHILILLO, Mazatlán._ Lo que el Río Presidio no arrastró entre sus aguas fueron los olores a caña y miel que Hemeterio Sánchez Figueroa conserva de su pueblo natal, San Marcos.
Desde otro extremo de Mazatlán, en El Chilillo, evoca esos recuerdos, la vejez arrugó la piel de sus manos, robó fuerza a sus músculos y desaparecieron los reflejos con que cortó miles de varas de caña.
Los olores y sabores de San Marcos están presentes en el corazón de Hemeterio, porque ni aún la amenaza de que la presa terminará por tragarse al pueblo contiene al hombre de 102 años que cuenta su historia de vida.
"Mis padres para mí fueron, como dice el dicho, un plato de miel de panocha, como había tanta caña todo San Marcos era miel", recuerda.
El cariño de sus papás lo asoció con la azúcar extraída de la caña para jamás olvidarlos, pero traicionado por su longevidad Hemeterio sólo recuerda que fue huérfano desde chico.
De San Marcos se despidió a los 20 años, allá dejó a sus hermanos Mercedes, Aurelia, José y Fortino. Los cambió por otra vida, un camino diferente con destino en El Chilillo.

"Ahora ya no hay San Marcos, ya ve cómo es el gobierno desparpajó con San Marcos, no dejó para puras señas, tumbó la iglesia, hizo lo que quiso", lamenta.
Hemeterio levanta sus brazos cuando recuerda su pueblo natal, como reclamándole al aire lo que otros hicieron contra San Marcos. El 6 de octubre festejará 103 años de vida, nació en 1906 y más tarde se casó con Vicenta Meza Plata.
Juntos dieron vida a ocho hijos y la descendencia continuó con 23 nietos, 32 bisnietos y 2 tataranietos. Desde el patio de su casa, Hemeterio confiesa los secretos de su vida, se sienta sobre su silla de plástico.
Hace calor antes del medio día, pero a la sombra de la terraza sólo se siente la nostalgia.

Un eterno enamorado
El dinero y el amor pueden ser peligrosos si se mezclan, Hemeterio no era adinerado pero aprendió cómo enamorar a las mujeres.
"¡Qué chiquitita, mucho que te quiero, que te prometo esto, aunque sean mentiras pero con mentiras que le digas enredamos a la mujer", suelta la carcajada el hombre de 102 años.
Frente a su hija Delia Sánchez Meza revela su fórmula amatoria. Las palabras de su padre eran alegría en el sentimiento de su hija. La camisa de Hemeterio se pega a su cuerpo, aún late ese corazón de eterno enamorado que enrojece al caluroso agosto.
"Solamente un hombre de dinero las enreda 'te voy a comprar un vestido, te voy dar esto', pero el que no tiene pues con mentiras las enreda, las enredamos", expresa.

Las palabras las hila como lecciones aprendidas, teje historias en el aire entre la realidad y la trampa de los años, llamada olvido.
En una fábrica de jabones trabajó para mantener a su familia, así lo hizo la mayor parte de su vida activa como adulto, hasta que su cuerpo le pidió reposo.
Nada cambia desde su juventud hasta la vejez, desde cómo enamorar a una mujer hasta qué tanto se puede confiar en el Gobierno, porque Hemeterio, en 102 años, no ha conocido un político honesto.
San Marcos de sus amores
"De San Marcos quedó un rancho que, como dice el dicho, ni 'pa' los perros, dicen que quedó así San Marcos porque lo hicieron garras como ellos les dio la gana", lamenta Hemeterio.
n ¿Y quién provocó que el pueblo de San Marcos se inundara? "Pos al gobierno, quién más. Porque yo le aseguro que uno de La Noria o de otro rancho no tuvo la culpa de que San Marcos se acabara".
Primero desaparecerá San Marcos antes de que sus hijos terrenales lo hagan, Hemeterio frecuentó su pueblo natal después de cambiarlo por El Chilillo.
Hace un mes y medio estuvo ahí, las aguas del Río Presidio separaron a Hemeterio de la tierra que pisaron sus padres, sus hermanos, sus hijos y él mismo que ahora desde una silla reclama lo justo.
"Todas las cosas pasan por el gobierno, no hay una persona que pueda más que lo que diga el gobierno, eso se va a hacer", señala.
No conoce políticos honestos, no es amigo de políticos ni ha pedido favores a cambio de votar por un candidato, Hemeterio se mantiene aislado de la vida política de México.

"Yo he vivido y estoy viviendo como Dios me ha dado la vida. ¿Cuántos años más quiero vivir? Eso no puedo decirle, para qué le digo, solamente el gobierno", contesta Hemeterio, pero su hija lo corrige.
n No, no, solamente el de arriba ¿Quién es?
"Solamente Dios y María Santísima, ese podrá decir los años que me va a dar todavía".
San Marcos huele a caña y a miel en la memoria de Hemeterio, ese aroma no se de evocar, un aroma que aún provoca nostalgia y hasta le endulza el paladar.
domingo, 27 de septiembre de 2009
María se reinventó esa noche -PRIMERA DE TRES PARTES-

María se reinventó esa noche. Profanó la tumba de su madre a las tres de la madrugada, hora selecta por los satánicos para realizar su Misa Negra.
Olvidó que las mujeres son delicadas, una brisa puede lastimarlas, el aleteo de una gaviota, a María ni soplándole la tumban. El campo santo estaba vacío, la noche fue el testigo de su fechoría, se remangó las mangas de su blusa y desenterró a su madre, muerta hace 10 años.
Como pudo abrió el ataud, ni Dios lo hizo para reclamar aquella alma, ella sí lo intentó. A sus manos desnudas les debía la ironía de su acto, sin miedo aquellos ganchos que pendían de sus muñecas agarraron el cadaver levantándolo como res al matadero.
De sangre al polvo, sueños a la pesadilla, llanto a la locura. María se reinventó esa noche, coronó su hazaña callando a los grillos, por sus caderas rozó la pelvis de su madre, causó gracia su actuación, las calaveras sobre el suelo fueron severos con ella.
Nada había de malo en el panteón, sólo desapareció el hueso sacro y la intimidad de una dama que quiso nacer otra vez.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
SOLEDAD
Tenía mucho tiempo sin sentirme así, solo. En tres o cuatro meses no escribí sobre la soledad, ahora vuelvo a hacerlo.
Como puedo escribir de la soledad, también podría hacerlo de la felicidad pero no la hay en mi corazón. Solo mentiría, dejaría un rastro de errores a los que lean esto. No cuesta nada pensar si alguien leerá esto o no, no importa porque el único fin es sobrevivir. La pelea solitaria cansa, busco las alternativas, otra esquina, mi compañera que no encuentro, la dama que se cansó de esperarme se fue.
Como puedo escribir de la soledad, también podría hacerlo de la felicidad pero no la hay en mi corazón. Solo mentiría, dejaría un rastro de errores a los que lean esto. No cuesta nada pensar si alguien leerá esto o no, no importa porque el único fin es sobrevivir. La pelea solitaria cansa, busco las alternativas, otra esquina, mi compañera que no encuentro, la dama que se cansó de esperarme se fue.
viernes, 18 de septiembre de 2009
CRUELES INTENCIONES EN EL CUARTO DEDO

Las buenas intenciones desaparecieron hace mucho. Aventajamos los valores familiares, rompimos los paradigmas de México quedados a menos desde la literatura de Carlos Fuentes y José Emilio Pacheco desnudándolos a su paso, desvirtuándolos como pétalos arrancados de una rosa. Las auras y batallas en el desierto se pasearon por los pasillos claro oscuros de nuestro yo no pensante, como una víbora se arrastraron hasta nuestros sueños inyectándoles veneno.
Las crueles intenciones predominan, sea de día o noche siempre queremos sacar ventaja de la situación. Por ejemplo, conoces a una chava que tiene más salidas que un estacionamiento de super mercado, esquiva cual gacela de su presa, parece una liebre con las orejas agachadas entre la estepa, no la alcanzo a ver pero ella me observa desde lo lejos. ¿Cómo le hago ver que mis intenciones no son crueles?
Siempre existe esa incertidumbre, cuando hay una fama que prevalece. Tratar de limpiar ese pasado para mostrarle a ella el presente. Quizás a ella no le importe pero tú cómo lo sabes. Si ya te lo dijo es ganancia, sino entonces descúbrelo.
Ya quieres saber si te corresponde y no las invitado a salir, invítala a dar la vuelta, algo light sin querer pasar de primera base hasta el dogout porque se asusta y te bota. Mejor tómala calmada, si todo sale bien te recomiendo que cargues tu iPod y escuches la canción Bitter sweet symphony, en la versión de The Verbe porque originalmente la compusieron The Rolling Stones. Te sentirás un ganador con esa canción, seguramente irás caminando cuando la escuches, aventando a todo mundo, valiéndote madre las personas que caminan a tu alrededor porque tú ya conseguiste lo que querías... ELLA SABE QUE EXISTES.
Las intenciones no se pueden justiciar porque son nómadas, van y vienen entre el tiempo y el espacio. Son uniformes porque se moldean dependen la acción en que se desarrollan. Pueden contagiar de sabor a un suceso pero son incoloras e inolora. ¿Por qué no es insípida? Porque alguien me dijo que la vida no es un caramelo pero hay que aprender a saborearla.
Tú decides lo grande de aquella sombra, lo profundo del mar, si la arena te pica, el fuego causa risa, hielo adormecedor, música para los pies, mujeres a mis oídos. ¿Se pueden tantas cosas en la vida?
No hay marcha atrás porque comenzaste cuando tus padres decidieron no abortarse. Bienvenido al infierno. Te platicarán del cielo cuando acudas a tus clases de Catecismo, si es que eres católico. Si no es así, lo experimentarás la primera vez que te ahogues con un bocado de comida, si alguien te golpea, cuando te caigas quebrándote un hueso, cuando te partan el corazón, cuando tu mejor amiga a la que amas se casa y no te puedes hacer nada para evitarlo, porque te equivocaste al enamorarte de ella pero te lo permitiste sabiendo que al final sufrirías porque es ilógico enamorarse de tu mejor amiga pero a tí no te importó.
El pronóstico no está de mi parte, nótese que escribo en primera persona ahora. Las intenciones no eran malas, enamorarse como cualquier persona lo hace, sentir mariposas en el estómago y construir castillos en el aire. Ni la Armada Increíble, que comandó Sir Francis Drake en Inglatera a mediados de mil 500, derribó mis torres. Pudo más un anillo de oro blanco con una piedra preciosa que mil corsarios bien armados. Las guerras no se ganan en el campo de batalla, sino en el imaginario colectivo, ahí me destrozaron, sobre esa mesa de planeación se hundieron mis barcos, uno por uno hasta que cayó el más fuerte, se hundió junto a mis esperanzas que sólo yo las alimenté, jamás fueron recíprocas, quizá en mis sueños sí pero hasta ahí.
Si a ustedes les ha pasado esto, enamorarse de alguien que no deben porque saben que saldrán dañados pues qué esperan, háganlo porque es lo más masoquista y genial que le pueden hacer a su corazón. Así valorar las amistades que vale la pena mantener, ustedes deciden si se avientan al ruedo. Yo tomé al toro por los cuernos, sufrí y perdí pero lo hice y ustedes se animarán o se quedarán en el intento.
Las crueles intenciones predominan, sea de día o noche siempre queremos sacar ventaja de la situación. Por ejemplo, conoces a una chava que tiene más salidas que un estacionamiento de super mercado, esquiva cual gacela de su presa, parece una liebre con las orejas agachadas entre la estepa, no la alcanzo a ver pero ella me observa desde lo lejos. ¿Cómo le hago ver que mis intenciones no son crueles?
Siempre existe esa incertidumbre, cuando hay una fama que prevalece. Tratar de limpiar ese pasado para mostrarle a ella el presente. Quizás a ella no le importe pero tú cómo lo sabes. Si ya te lo dijo es ganancia, sino entonces descúbrelo.
Ya quieres saber si te corresponde y no las invitado a salir, invítala a dar la vuelta, algo light sin querer pasar de primera base hasta el dogout porque se asusta y te bota. Mejor tómala calmada, si todo sale bien te recomiendo que cargues tu iPod y escuches la canción Bitter sweet symphony, en la versión de The Verbe porque originalmente la compusieron The Rolling Stones. Te sentirás un ganador con esa canción, seguramente irás caminando cuando la escuches, aventando a todo mundo, valiéndote madre las personas que caminan a tu alrededor porque tú ya conseguiste lo que querías... ELLA SABE QUE EXISTES.
Las intenciones no se pueden justiciar porque son nómadas, van y vienen entre el tiempo y el espacio. Son uniformes porque se moldean dependen la acción en que se desarrollan. Pueden contagiar de sabor a un suceso pero son incoloras e inolora. ¿Por qué no es insípida? Porque alguien me dijo que la vida no es un caramelo pero hay que aprender a saborearla.
Tú decides lo grande de aquella sombra, lo profundo del mar, si la arena te pica, el fuego causa risa, hielo adormecedor, música para los pies, mujeres a mis oídos. ¿Se pueden tantas cosas en la vida?
No hay marcha atrás porque comenzaste cuando tus padres decidieron no abortarse. Bienvenido al infierno. Te platicarán del cielo cuando acudas a tus clases de Catecismo, si es que eres católico. Si no es así, lo experimentarás la primera vez que te ahogues con un bocado de comida, si alguien te golpea, cuando te caigas quebrándote un hueso, cuando te partan el corazón, cuando tu mejor amiga a la que amas se casa y no te puedes hacer nada para evitarlo, porque te equivocaste al enamorarte de ella pero te lo permitiste sabiendo que al final sufrirías porque es ilógico enamorarse de tu mejor amiga pero a tí no te importó.
El pronóstico no está de mi parte, nótese que escribo en primera persona ahora. Las intenciones no eran malas, enamorarse como cualquier persona lo hace, sentir mariposas en el estómago y construir castillos en el aire. Ni la Armada Increíble, que comandó Sir Francis Drake en Inglatera a mediados de mil 500, derribó mis torres. Pudo más un anillo de oro blanco con una piedra preciosa que mil corsarios bien armados. Las guerras no se ganan en el campo de batalla, sino en el imaginario colectivo, ahí me destrozaron, sobre esa mesa de planeación se hundieron mis barcos, uno por uno hasta que cayó el más fuerte, se hundió junto a mis esperanzas que sólo yo las alimenté, jamás fueron recíprocas, quizá en mis sueños sí pero hasta ahí.
Si a ustedes les ha pasado esto, enamorarse de alguien que no deben porque saben que saldrán dañados pues qué esperan, háganlo porque es lo más masoquista y genial que le pueden hacer a su corazón. Así valorar las amistades que vale la pena mantener, ustedes deciden si se avientan al ruedo. Yo tomé al toro por los cuernos, sufrí y perdí pero lo hice y ustedes se animarán o se quedarán en el intento.
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